Moscú.– Rusia elevó este miércoles la presión contra Telegram al declarar en busca y captura internacional a su fundador, Pável Dúrov, a quien el Servicio Federal de Seguridad (FSB) acusa de presunta colaboración con actividades terroristas, según informaron las autoridades rusas.
La medida representa un nuevo capítulo en la creciente disputa entre el Kremlin y una de las plataformas de mensajería más utilizadas en Rusia, donde Telegram es empleado por ciudadanos, empresarios, funcionarios y miembros de las fuerzas armadas.
De acuerdo con el FSB, Dúrov es investigado bajo el artículo 205.1 del Código Penal ruso, relacionado con la colaboración con actividades terroristas. Las autoridades rusas sostienen que Telegram no habría eliminado canales, chats y bots que, según su versión, fueron utilizados para organizar actos de sabotaje, ataques y otras actividades ilícitas.
Acusaciones contra la plataforma
El FSB afirmó que servicios de inteligencia ucranianos y organizaciones consideradas extremistas por Moscú habrían utilizado Telegram para reclutar personas y coordinar acciones contra Rusia. Entre sus señalamientos menciona un chatbot conocido como «Daivinchik/Leo», que, según las autoridades rusas, habría sido empleado para captar jóvenes con fines de sabotaje.
El servicio de seguridad ruso asegura que durante el último año fueron detenidas decenas de personas vinculadas a esas actividades. Estas acusaciones forman parte de la versión oficial de Moscú y no han sido probadas públicamente en tribunales independientes.
Conflicto entre Telegram y el Kremlin
La decisión contra Dúrov ocurre después de años de tensiones entre Telegram y las autoridades rusas. La plataforma fue fundada en 2013 por Pável Dúrov y su hermano Nikolái, y se convirtió en una herramienta de comunicación masiva dentro y fuera de Rusia.
En 2018, Rusia intentó bloquear Telegram después de que la empresa se negara a entregar claves de cifrado al FSB, aunque la medida fue posteriormente retirada.
En los últimos meses, Moscú ha intensificado los controles sobre internet y ha limitado el acceso a diferentes plataformas extranjeras bajo argumentos relacionados con la seguridad nacional y la difusión de contenidos prohibidos.
Posible proceso judicial en ausencia
Según medios rusos, un tribunal de Moscú podría dictar medidas cautelares contra Dúrov, quien reside fuera de Rusia. Entre las posibilidades mencionadas se encuentra una orden de arresto en ausencia y una eventual solicitud internacional de captura.
Dúrov ya había sido detenido en Francia en 2024 en un caso relacionado con la actividad de Telegram, aunque ese proceso corresponde a autoridades francesas y no al expediente abierto ahora por Rusia.
Telegram mantiene su influencia
A pesar de las presiones gubernamentales, Telegram continúa siendo una de las principales plataformas de comunicación en Rusia y cuenta con más de mil millones de usuarios a nivel mundial, según datos citados por medios internacionales.
La aplicación se ha convertido en un espacio utilizado tanto por ciudadanos comunes como por actores políticos y militares, debido a su capacidad para difundir información rápidamente mediante canales y grupos masivos.
La disputa entre Moscú y Telegram refleja la batalla más amplia por el control del espacio digital en Rusia, donde las autoridades buscan aumentar la supervisión de las plataformas mientras defensores de la libertad en internet denuncian medidas de censura.





