Santo Domingo. El proyecto de ley que busca reorganizar y regular el sector de los juegos de azar en la República Dominicana establece que los casinos solo podrán instalarse y operar en hoteles clasificados con cuatro estrellas o más, además de fijar en cinco años la vigencia de las licencias de operación.
La iniciativa, aprobada con modificaciones por la Cámara de Diputados y devuelta al Senado para una nueva revisión, forma parte de la reforma impulsada por el Poder Ejecutivo para fortalecer la supervisión de casinos, bancas de apuestas y otras modalidades de juegos de azar.
Licencias deberán renovarse cada cinco años
El artículo 47 del proyecto establece que las licencias de operación para casinos tendrán una vigencia de cinco años, tras lo cual sus titulares deberán someterse al proceso de renovación previsto por la normativa.
En tanto, el artículo 48 dispone que estos establecimientos únicamente podrán funcionar dentro de hoteles en operación con una clasificación mínima de cuatro estrellas otorgada por la autoridad competente. Asimismo, deberán contar con un espacio independiente destinado exclusivamente a las actividades autorizadas en la licencia correspondiente.
Reforma busca fortalecer la regulación
Además de las nuevas condiciones para los casinos, la propuesta contempla la creación de la Dirección General de Juegos de Azar (DGJA), organismo adscrito al Ministerio de Hacienda que asumiría las funciones de regulación, supervisión y fiscalización del sector.
El proyecto también incorpora un régimen de sanciones que incluye multas, suspensión o cancelación de licencias, inhabilitación de administradores y penas de prisión para quienes operen juegos de azar de manera ilegal o cometan infracciones consideradas graves o muy graves.
Pendiente de aprobación definitiva
Tras las modificaciones introducidas por la Cámara de Diputados, la iniciativa deberá volver al Senado de la República, que decidirá si acoge los cambios o introduce nuevas observaciones antes de completar el proceso legislativo. Solo después de su aprobación definitiva y promulgación podrá entrar en vigor.
La propuesta forma parte de un paquete de reformas orientadas a modernizar la regulación de los juegos de azar, promover un mayor control sobre la actividad y reforzar los mecanismos de supervisión y cumplimiento en el país.
Redacción | Política





