El enfermero Ricardo Almirón, uno de los siete profesionales de la salud acusados por la muerte de Diego Armando Maradona, declarará este jueves por primera vez en el juicio que se sigue en Argentina por el fallecimiento del exfutbolista, ocurrido el 25 de noviembre de 2020.
Almirón, de 41 años, fue contratado por la empresa Medidom, subcontratada por Swiss Medical para brindar asistencia durante el tratamiento domiciliario que Maradona recibió entre el 11 y el 25 de noviembre de 2020. La Fiscalía sostiene que el enfermero completó registros de atención con información que no reflejaba el verdadero estado de salud del paciente, aunque hasta el momento del proceso no se han presentado pruebas concluyentes en su contra.
A diferencia de la otra enfermera imputada en el caso, Dahiana Gisela Madrid, Almirón sí tenía a su cargo el control de los signos vitales de Maradona, según los registros de enfermería y los mensajes intercambiados en un grupo de WhatsApp utilizado para informar sobre la evolución del exfutbolista.
Durante la audiencia también declarará como testigo el masajista Nicolás Taffarel, quien aseguró haber advertido ocho días antes del fallecimiento que Maradona presentaba una fuerte inflamación corporal. Según las pruebas exhibidas en el juicio, el médico Leopoldo Luque respondió en ese momento que la hinchazón desaparecería y restó importancia a la advertencia.
De acuerdo con la autopsia, Diego Armando Maradona presentaba un edema generalizado al momento de su muerte, con una acumulación anormal de aproximadamente tres litros de líquido en distintas partes del cuerpo. Ese hallazgo forma parte de las evidencias analizadas durante el proceso judicial para determinar las responsabilidades de los profesionales imputados.





