Redacción. — La crisis migratoria vivida en la ciudad autónoma de Ceuta y sus inmediaciones ha dejado un trágico saldo de 141 personas fallecidas desde el pasado 30 de julio hasta el martes, según los datos difundidos este miércoles por la ONG Caminando Fronteras.
De acuerdo con el balance detallado por la entidad, 63 de los cadáveres fueron recuperados en territorio marroquí, mientras que los 78 restantes se registraron en suelo español. Estas cifras contrastan con los registros oficiales ofrecidos hasta la fecha por las autoridades, ya que la Delegación del Gobierno en Ceuta había contabilizado 75 cuerpos rescatados del mar por la Guardia Civil, cifra que asciende a 79 según el Instituto de Medicina Legal ceutí, al tiempo que Marruecos apenas ha confirmado oficialmente 11 muertes en su jurisdicción.
Fuentes directas y causas de los decesos
La portavoz de la organización, Helena Maleno, explicó a la agencia EFE que la recopilación de estas cifras ha sido posible gracias al riguroso trabajo de identificación en el terreno y a la estrecha colaboración mantenida con las familias y las comunidades de las víctimas.
Aunque la ONG no ha tenido acceso directo a los informes de autopsia, confirmó que los decesos se produjeron fundamentalmente por dos vías:
- Ahogamiento: Ocurrido al intentar cruzar a nado desde Marruecos para alcanzar las costas de Ceuta.
- Aplastamiento: Producido durante los momentos de aglomeración al intentar vulnerar el perímetro en la frontera terrestre con España.
Activación inédita de protocolos y retos en la identificación
Un aspecto destacado por Caminando Fronteras es que, ante la magnitud de la tragedia, en el lado español se activó por primera vez en la frontera el protocolo de actuación para sucesos con víctimas múltiples, el mismo mecanismo que se despliega en catástrofes como accidentes aéreos o ferroviarios.
Para Maleno, la puesta en marcha de este dispositivo representa una «buena noticia» institucional, ya que moviliza mayores recursos materiales, optimiza la coordinación y garantiza la creación de una oficina especializada de atención a los familiares, lo cual constituye «un reconocimiento de los derechos de las familias» y de la memoria democrática de las víctimas.
No obstante, la organización advirtió sobre las barreras logísticas que persisten, señalando que numerosos familiares no tienen la posibilidad de desplazarse físicamente hasta Ceuta para los trámites de reconocimiento. Por este motivo, la entidad ha subrayado la necesidad urgente de habilitar la colaboración directa de los consulados en los países de origen para agilizar y facilitar las labores de identificación de los fallecidos.





