Redacción. — Un momento de extrema tensión y dramatismo se vivió en las inmediaciones de Union Square, en Manhattan, frente a una sucursal del banco Santander, cuando un perro de raza pitbull, de 2 años de edad y llamado Disco Bubba, atacó ferozmente la pierna de un niño de tan solo un año.
El violento episodio desató momentos de pánico entre los transeúntes, varios de los cuales intentaron desesperadamente separar al animal del menor. La situación dio un giro decisivo cuando un ciudadano intervino de manera heroica, aplicando una llave de estrangulamiento al can hasta lograr que este abriera las mandíbulas y liberara a la criatura.
Como consecuencia de la agresión, el infante sufrió múltiples laceraciones en su pierna y fue trasladado de urgencia al Hospital Bellevue, donde los médicos informaron que se encuentra en condición estable.
El incidente, registrado originalmente el pasado 21 de diciembre de 2025, ha trascendido y generado una ola de indignación y encendidos debates públicos. De acuerdo con los reportes de las autoridades policiales, el propietario del canino no enfrentó cargos penales inmediatos en el lugar y se retiró de la escena llevándose al animal consigo.
Este aspecto del suceso ha reavivado las discusiones sobre el control de mascotas en zonas urbanas altamente concurridas, la responsabilidad legal de los dueños ante ataques de animales de compañía y los protocolos de actuación policial en espacios públicos de la ciudad.





