Redacción. — El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, declaró la emergencia económica en todo el territorio nacional con el propósito de hacer frente de manera inmediata a las devastadoras consecuencias del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste del país el pasado lunes 10 de agosto.
Durante su alocución oficial, el mandatario confirmó la activación de este mecanismo constitucional para mitigar los estragos ocasionados por uno de los movimientos telúricos más fuertes registrados en la historia reciente de la nación.
“Le informo al país que he decidido hacer uso de la emergencia económica, mecanismo que contempla nuestra Constitución, para poder enfrentar esta crisis”, expresó el jefe de Estado.
Como parte central de esta declaratoria, el Gobierno anunció la creación de «Los Fondos Milagros», una herramienta financiera y estratégica diseñada con el objetivo principal de facilitar y acelerar la movilización de recursos, tanto nacionales como internacionales, destinados a la reconstrucción y la atención de los damnificados.
La medida entra en vigor mientras los organismos de socorro, la fuerza pública y los equipos especializados continúan de manera ininterrumpida con las labores de búsqueda, rescate y asistencia humanitaria en las zonas más golpeadas del occidente colombiano, donde miles de familias aguardan por ayuda estatal y alimentos tras la emergencia.





