El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) defendió el régimen cambiario de flotación vigente en el país y explicó que la reciente apreciación del peso frente al dólar debe analizarse a partir de los fundamentos de la economía y de las condiciones del mercado de divisas. La institución también precisó el alcance de sus intervenciones cambiarias ante el debate generado por el comportamiento de la moneda.
El BCRD informó que durante 2026 ha comprado US$415 millones en el mercado de divisas y que no ha realizado ventas en el mercado spot. La entidad señaló que estas operaciones no deben interpretarse como una intervención destinada a determinar directamente el nivel del tipo de cambio, sino dentro de su función de moderar riesgos asociados a una volatilidad excesiva que pudiera afectar los objetivos de inflación y la estabilidad financiera.
La autoridad monetaria recordó que en 2025 el Fondo Monetario Internacional (FMI) reclasificó el régimen cambiario de República Dominicana, que pasó de ser considerado administrado a uno de flotación. Bajo este esquema, el valor de la moneda se determina esencialmente por la oferta y la demanda. El país opera desde 2012 bajo un régimen de metas de inflación, con un objetivo de 4 % ± 1 %, y el BCRD indicó que desde su implementación la inflación interanual promedio ha sido de 4.0 %.
Respecto a la apreciación del peso, que acumula un 8.1 % frente al dólar desde el cierre de 2025 y un 5.4 % interanual, el Banco Central la vinculó principalmente al dinamismo de las actividades generadoras de divisas. Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones generaron US$8,746 millones; el turismo, US$6,716 millones; las remesas, US$6,291 millones, y la inversión extranjera directa, US$3,277 millones. En conjunto, estos sectores aportaron unos US$2,800 millones adicionales respecto al mismo período de 2025.
El BCRD sostuvo que ese incremento en los ingresos de divisas compensó una mayor demanda relacionada con el aumento de la factura petrolera y contribuyó a la apreciación del peso. La institución agregó que este comportamiento también se observa en otros países latinoamericanos con esquemas de metas de inflación. Además, señaló que República Dominicana mantiene condiciones macroeconómicas favorables, con un crecimiento cercano a su potencial, un sistema financiero robusto y una expectativa de que la inflación termine 2026 dentro del rango de 4 % ± 1 %, mientras prevé que las actividades generadoras de divisas continúen mostrando dinamismo durante el resto del año.
El Banco Central explicó que las intervenciones directas están orientadas principalmente a moderar los riesgos para la inflación y la estabilidad financiera derivados de episodios de volatilidad excesiva. Bajo un régimen de flotación, la institución considera relevante que los movimientos cambiarios sean compatibles con los fundamentos económicos.
Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones aportaron US$8,746 millones, el turismo US$6,716 millones, las remesas US$6,291 millones y la inversión extranjera directa US$3,277 millones. En conjunto, estos flujos representaron unos US$2,800 millones adicionales frente al mismo período de 2025.
El BCRD indicó que el aumento de las divisas permitió compensar una mayor demanda asociada al encarecimiento de la factura petrolera y favoreció el fortalecimiento del peso. También señaló que la apreciación cambiaria se ha observado en otros países latinoamericanos que utilizan esquemas de metas de inflación.





