Santo Domingo.- El Ministerio de Salud Pública llamó a la población a fortalecer la preparación ante la eventual ocurrencia de un terremoto y recomendó mantener lista una mochila de emergencia con artículos esenciales para afrontar las primeras horas posteriores a un evento sísmico.
A través de sus plataformas oficiales, la institución explicó que contar con estos suministros y mantenerlos en un lugar de fácil acceso puede facilitar la respuesta familiar ante una emergencia. La publicación fue difundida recientemente por la cuenta oficial de Salud Pública.
Entre los artículos recomendados figuran agua potable, alimentos enlatados, un botiquín de primeros auxilios, ropa de cambio, linterna con baterías de repuesto y productos de higiene personal.
La lista también contempla lentes protectores, mascarillas y guantes, un silbato o pito para solicitar ayuda, un cargador portátil, medicamentos de uso habitual y documentos personales importantes.
Asimismo, se recomienda incluir copias de documentos de identificación, un radio de baterías, teléfono celular, fósforos o encendedor, papel y lápiz, dinero en efectivo y una navaja multiusos.
Las orientaciones coinciden con los materiales de preparación disponibles en el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), que mantiene entre sus herramientas oficiales una guía específica sobre la mochila de emergencia y procedimientos de preparación ante terremotos.
El COE señala que la mochila debe mantenerse disponible y contener artículos básicos que permitan afrontar las necesidades inmediatas después de una emergencia. Entre sus recomendaciones también aparecen alimentos no perecederos, agua embotellada, linterna, radio, baterías, documentos personales y artículos de higiene.
Las autoridades de prevención insisten en que la preparación debe complementarse con un plan familiar de emergencia, identificación de rutas de evacuación y conocimiento de las medidas que deben adoptarse antes, durante y después de un sismo.
La recomendación busca fomentar una cultura de prevención en un país expuesto a eventos sísmicos, donde la preparación anticipada puede contribuir a reducir riesgos y facilitar la respuesta ante una eventual emergencia.





