Oswaldo Pirela, exjugador venezolano y entrenador de receptores en el sistema de ligas menores de los Padres de San Diego, fue detenido por agentes de inmigración de Estados Unidos tras llegar a Texas en un viaje de trabajo para el equipo, según informó su familia. El arresto ocurrió el domingo alrededor de las 5:00 de la mañana en un aeropuerto de El Paso.
Pirela, de 34 años, se encuentra detenido en un centro de El Paso, de acuerdo con registros federales. Los Padres de San Diego confirmaron que estaban al tanto de la detención y señalaron que se encontraban recopilando información sobre el caso. El equipo cuenta con una filial de ligas menores en esa ciudad, los El Paso Chihuahuas.
Daniela Pirela, hermana del entrenador, explicó que Oswaldo vive en Estados Unidos desde hace 12 años y que solicitó asilo en 2015. Actualmente reside en Peoria, Arizona, junto a su esposa y sus dos hijos, de 9 y 4 años, ambos ciudadanos estadounidenses. La familia sostiene que Pirela ha cumplido con las leyes estadounidenses durante su permanencia en el país.
Sin embargo, el Departamento de Seguridad Nacional informó que Pirela ingresó legalmente a Estados Unidos en 2014 y recibió autorización para permanecer hasta 2018, pero posteriormente excedió el período permitido. El organismo también señaló que una autorización de trabajo o solicitudes migratorias pendientes no otorgan por sí mismas un estatus legal en Estados Unidos.
El DHS indicó que Pirela permanece bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a la espera de su deportación. Antes de desempeñarse como entrenador, tuvo una breve carrera como jugador de ligas menores, en la que actuó como receptor dentro de la organización de los Rangers de Texas.





