Santo Domingo. — República Dominicana se posiciona como el primer país de Latinoamérica y el Caribe en contar con un modelo educativo dirigido específicamente a la atención de estudiantes con sordoceguera, una condición que durante años ha sido poco conocida y que, en muchos casos, era abordada únicamente desde la discapacidad visual o auditiva.
Así lo explicó Henry Rodríguez, coordinador del Centro Nacional de Recursos para las Necesidades Específicas de Apoyo Educativo Olga Estrella, durante su participación en una entrevista en la emisora Z 101, donde destacó los avances que ha logrado el país en materia de educación inclusiva.
Rodríguez señaló que la sordoceguera ha sido una discapacidad poco conocida y tradicionalmente vinculada principalmente a la discapacidad visual. Sin embargo, explicó que República Dominicana ha avanzado hacia un modelo que reconoce las necesidades particulares de estos estudiantes y desarrolla herramientas específicas para facilitar su aprendizaje.
Como parte de este modelo, el centro dispone de materiales educativos adaptados para estudiantes con sordoceguera y discapacidad múltiple. Estos recursos incorporan diferentes formas de comunicación y percepción, incluyendo lengua de señas, Braille, tinta, alto relieve y elementos sensoriales.
“Todo está en alto relieve y sensorial”, explicó Rodríguez, al referirse a los materiales diseñados para que los estudiantes puedan acceder a los contenidos educativos mediante distintos canales de percepción.
El coordinador destacó que estos recursos buscan garantizar que los estudiantes con sordoceguera puedan desarrollar sus procesos de aprendizaje de acuerdo con sus necesidades específicas, superando las limitaciones de un sistema que anteriormente tendía a abordar la condición únicamente desde el componente visual o auditivo.
Asimismo, informó que actualmente se trabaja junto al Consejo Nacional de Discapacidad (CONADIS) en la elaboración de una definición propia para República Dominicana, con el objetivo de que la sordoceguera sea reconocida formalmente como una discapacidad única.
Rodríguez explicó que este reconocimiento permitiría superar el enfoque tradicional que trataba la sordoceguera como una combinación de discapacidad visual y auditiva, sin considerar de manera integral las características y necesidades particulares de quienes viven con esta condición.
El avance coloca a República Dominicana en una posición de referencia regional en materia de educación inclusiva y representa un paso hacia una atención educativa más especializada para estudiantes con sordoceguera y discapacidad múltiple.





