Redacción. — La rápida y decidida actuación de un director de escuela evitó una tragedia de proporciones incalculables en Nepal. Rajendra Dawadi, al frente de la escuela secundaria Tribhuvan Trishuli, en el distrito de Nuwakot, logró evacuar a 900 estudiantes apenas 10 minutos antes de que las aguas de una masiva inundación arrasaran con la zona.
El desastre, que dejó un saldo trágico de al menos 903 muertos en la región, comenzó a advertirse en cuestión de minutos. Dawadi relató a la BBC que recibió cuatro llamadas de alerta consecutivas a las 09:10 hora local (03:25 GMT) que le advirtieron sobre el inminente peligro.
La urgencia se confirmó cuando un padre desesperado llegó a las instalaciones:
«Se avecina una gran inundación, vengo a buscar a mi hija, me la llevaré», le advirtió.
Comprendiendo que los padres no actúan con tal premura sin una razón de peso, el director supo que no había un solo segundo que perder.
Sin dudarlo, Dawadi implementó un protocolo de emergencia inmediato:
- Evacuación a pie: Ordenó a todos los niños que corrieran de inmediato hacia un terreno elevado y seguro.
- Desvío de transporte: Instruyó para que los autobuses escolares que ya estaban llenos de estudiantes dieran la vuelta y huyeran rápidamente de la zona de riesgo.
La maniobra resultó milagrosa. Minutos después, el área quedó completamente inundada. Reflexionando sobre el impacto de su pronta decisión, el director declaró:
«Si no hubiéramos tomado una decisión rápida, si hubiéramos tardado 10 minutos más, ninguno de nosotros, incluidos los alumnos y yo, podría hablar con ustedes hoy».
Gracias a la oportuna combinación de las alertas comunitarias y la firme determinación del liderazgo escolar, 900 vidas jóvenes se salvaron de una de las peores catástrofes naturales sufridas en el área.





