Nepal elevó este lunes a 903 la cifra de muertos y a 4,247 la de desaparecidos tras la devastadora riada que arrasó el pasado miércoles varias zonas del norte y centro del país, según el último informe de la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA).
El nuevo balance representa un aumento de 115 fallecidos y más de 1,700 personas desaparecidas contabilizadas en territorio nepalí. Al sumar los registros de ambos lados de la frontera, la tragedia alcanza 919 muertos y 4,793 personas cuyo paradero aún se desconoce.
El incremento de desaparecidos se produjo después del progresivo restablecimiento de las comunicaciones en los distritos más aislados, lo que permitió consolidar información de diferentes administraciones. En Nuwakot, el número pasó de 115 a 1,558 desaparecidos, mientras que en Rasuwa aumentó de 562 a 865. También permanecen sin localizar 933 trabajadores de complejos hidroeléctricos de las cuencas de los ríos Bhote Koshi y Trishuli, 83 miembros de las fuerzas de seguridad y 21 funcionarios públicos.
Unos 592 ciudadanos extranjeros continúan en paradero desconocido. La Junta de Turismo de Nepal informó que las autoridades lograron establecer contacto con cinco extranjeros ubicados en la zona, entre ellos tres españoles, un estadounidense y un belga, aunque no se precisó si fueron evacuados o permanecían a la espera de rescate.
Las operaciones de búsqueda y rescate continúan con 20,811 efectivos de las fuerzas de seguridad y seis equipos médico-quirúrgicos. Paralelamente, el Ejército ha realizado 411 vuelos de helicóptero para evacuaciones aéreas, mediante los cuales 10,451 personas han sido puestas a salvo, incluidos 3,344 ciudadanos nepalíes y 252 extranjeros.





