Santo Domingo. — Durante el espacio institucional “La Agenda Semanal”, encabezado por el presidente de la República, Luis Abinader, el mandatario ofreció importantes detalles sobre la planificación de infraestructuras críticas, la ejecución presupuestaria y su visión de continuidad de Estado de cara al futuro del país.
El jefe de Estado adelantó que prepara una licitación en materia de infraestructura eléctrica para finales de este año o principios del próximo, proyectada hacia el horizonte del 2030. Abinader explicó que esta medida busca prevenir situaciones de precariedad al cambio de administración, señalando con humor y firmeza las dificultades que heredó al asumir el poder:
«Para que al otro no le pase lo que a mí me hicieron, que me dejaron ‘los comidos por los servidos’ en términos de electricidad, entonces yo tengo que pensar más allá del futuro», expresó el mandatario.
Continuidad de Estado y obras estratégicas
El presidente enfatizó su compromiso con la culminación de los proyectos iniciados durante su gestión, así como con la responsabilidad de dar continuidad a obras fundamentales heredadas de administraciones pasadas, destacando que su gobierno se ha caracterizado por no abandonar proyectos previos.
- «Yo terminé muchísimas obras que empezó Danilo [Medina]. Yo soy el presidente que no ha dejado una sola obra que haya empezado el otro gobierno; nosotros nos hemos ocupado de eso», puntualizó.
Entre las grandes obras de transporte y conectividad que serán entregadas en su mandato figuran:
- El Monorriel de Santiago, una obra extraordinaria de 14 kilómetros.
- El Teleférico de Los Alcarrizos y el nuevo sistema hacia Quitasueño en Haina.
- La transformación total de la Autopista Duarte, la cual, según indicó, se encontraba en condiciones deplorables y hoy se está convirtiendo en una vía moderna y segura.
Finalmente, el gobernante aclaró que, si bien la gran mayoría de los proyectos en curso se concluirán en su gestión, dejará iniciadas obras capitales y estratégicas de gran envergadura, como la Carretera del Ámbar, para que su posterior culminación corresponda al próximo gobierno, honrando de esta forma el principio de continuidad institucional.





