Santo Domingo. — Durante su tradicional encuentro con los medios en «LA Agenda Semanal», el presidente Luis Abinader afirmó que su administración ha tenido que enfrentar un escenario internacional sumamente complejo, marcado por tres crisis de gran impacto global sin precedentes recientes para un gobierno en el país.
Los tres grandes golpes económicos
El mandatario detalló los desafíos que ha sorteado el país desde el inicio de su gestión:
- La crisis del COVID-19: Recordó que asumió el poder en medio de la pandemia, con una economía nacional operando a solo un 50 % de su capacidad.
- El conflicto bélico en Ucrania: Explicó que, justo al superar lo peor de la emergencia sanitaria, la invasión de Rusia a Ucrania desató un incremento drástico en los precios internacionales de las materias primas y combustibles.
- La alta incertidumbre externa: Señaló que estos seis años se han catalogado como el período de mayor inestabilidad en el sector externo para cualquier administración dominicana.
Desventajas energéticas frente a la región
Abinader comparó la resiliencia de la economía dominicana con la de otras naciones de América Latina y Centroamérica, puntualizando que el país carece de producción propia de petróleo o gas natural, y cuenta con una menor participación de energía hidroeléctrica en comparación con sus vecinos, factores que normalmente alivian el impacto de las alzas energéticas globales.
Crecimiento a pesar de la adversidad
A pesar de estas limitaciones estructurales y del panorama internacional adverso, el jefe de Estado resaltó que la economía dominicana ha logrado mantenerse con un ritmo de crecimiento superior al de varios países de la región que disponen de mayores fuentes energéticas propias.
Finalmente, el mandatario contrastó la magnitud de estas crisis globales recientes con las registradas en administraciones pasadas, enfatizando los logros de su gestión en materia de estabilidad económica y recuperación.





