Redacción. — El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció este viernes la cancelación definitiva de los procesos de diálogo y espacios sociojurídicos heredados de la administración pasada con estructuras criminales y terroristas, lo que incluye la suspensión formal de la mesa de negociaciones con el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Durante su alocución, el mandatario fue categórico al señalar que su gobierno no otorgará estatus político, contemplaciones ni impunidad a los grupos armados al margen de la ley. Asimismo, advirtió que los integrantes de estas organizaciones solo tienen dos caminos: someterse a la justicia o enfrentar «toda la fuerza legítima de la República».
El jefe de Estado centró parte de su discurso en criticar el manejo financiero de los procesos de paz durante los últimos cuatro años. Según denunció, se destinaron más de 7.000 millones de pesos únicamente en honorarios para voceros, representantes y negociadores, un gasto que calificó de insostenible mientras —a su juicio— las estructuras criminales aprovechaban la tregua para fortalecerse y continuar agrediendo a la población civil y a la Fuerza Pública.
Para dar cumplimiento formal a esta decisión, el mandatario firmó la resolución con la que revocó de manera inmediata la designación de los delegados del Gobierno Nacional ante el ELN, entre los que figuraban:
- Parmenio Cuéllar Bastidas
- Álvaro Jiménez Millán
- Feliciano Valencia
- Gloria Cecilia Quiseno
De la Espriella calificó las políticas de diálogo anteriores como parte de una “falsa paz”, reiterando que el eje central de su administración frente a la criminalidad girará en torno a la seguridad, la autoridad y la justicia.
“Eso se acabó”, sentenció el presidente, al tiempo que prometió abrir investigaciones exhaustivas para esclarecer los presuntos casos de corrupción y despilfarro de recursos públicos detectados en el manejo de dichas negociaciones.





