La Dirección General de Ganadería informó que la peste porcina africana se mantiene bajo control en República Dominicana, con focos de baja incidencia concentrados principalmente entre pequeños productores y crianzas de traspatio. El director general de la institución, Abel Madera Espinal, explicó que la reducción de los casos permite plantear un escenario de eventual erradicación de la enfermedad.
Madera indicó que Ganadería trabaja junto con organismos internacionales en un plan de control y erradicación que comenzaría a ejecutarse a finales de 2026. La peste porcina africana reapareció en República Dominicana en julio de 2021, después de casi cuatro décadas de ausencia en las Américas, y posteriormente también fue detectada en Haití.
Uno de los indicadores de la reducción de la enfermedad es el descenso de los recursos destinados a compensar a productores afectados. Según Madera, el gasto público por este concepto llegó a rondar los RD$350 millones, mientras que la proyección para este año es cerrar cerca de RD$60 millones. El funcionario atribuyó esta disminución a una menor cantidad de animales y explotaciones afectadas, así como a una reducción de los costos operativos de la respuesta sanitaria.
A pesar de la disminución de los focos, Ganadería mantiene programas para fortalecer la bioseguridad, especialmente entre pequeños productores. En diciembre de 2025, el Banco Agrícola anunció un fondo superior a RD$600 millones para financiar mejoras sanitarias, infraestructura y equipamiento en pequeñas y medianas explotaciones porcinas. La institución también desarrolla capacitaciones para mejorar las condiciones sanitarias y reducir el riesgo de nuevos focos.
Madera advirtió que la peste porcina africana sigue siendo difícil de controlar debido a la resistencia del virus y su capacidad de permanecer durante largos períodos bajo determinadas condiciones, incluso en productos cárnicos congelados. La enfermedad no afecta a los seres humanos, pero puede causar elevada mortalidad en los cerdos y generar importantes pérdidas económicas. Ganadería considera que mantener la baja incidencia, reforzar la vigilancia y elevar los niveles de bioseguridad serán factores determinantes para avanzar del control hacia una eventual erradicación.





