Redacción. — Un frustrado intento de fraude laboral se viralizó en los Estados Unidos, luego de que un propietario intentara estafar a un grupo de trabajadores latinos que habían instalado una cerca en su patio, recurriendo a una ruin estrategia: llamar al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para evitar saldar la factura.
No obstante, la jugada le salió completamente al revés. Los trabajadores contaban con toda su documentación y permisos en regla, por lo que las autoridades corroboraron su estatus legal de inmediato y los dejaron en libertad.
Decididos a no permitir el abuso ni regalar el fruto de su esfuerzo, los obreros regresaron a la propiedad del cliente. Con herramientas en mano y ante la mirada atónita del sujeto, procedieron a desmontar la valla pieza por pieza, llevándose de vuelta todo el material que se negaba a pagar.
El hecho quedó documentado en video, generando una ola de apoyo hacia los trabajadores en las redes sociales y dejando en evidencia que las malas jugadas y la bajeza humana suelen terminar pagándose caro.





