Santo Domingo. — Durante su participación en el programa El Sol de la Mañana, el abogado y comunicador Manuel Cruz respondió a los cuestionamientos sobre los recorridos del presidente Luis Abinader en el interior del país, afirmando que el mandatario no está de «resort» en Santiago, sino aplicando la fórmula que lo llevó al poder: la cercanía permanente con la gente.
Cruz fue enfático al señalar que la forma de hacer política ha evolucionado radicalmente en la era tecnológica y de liderazgo horizontalizado. «El liderazgo que no se parece al pueblo o que no tiene contacto con el pueblo permanentemente dentro de sus códigos de comportamiento, dentro de su código de comunicación, está viviendo en el siglo XIX. No estamos señores en época de cambio, estamos en un cambio de época», expresó el comunicador.
El analista indicó que Abinader le está dando «cátedra a todos de humildad, de cercanía y de receptividad», demostrando que el poder no se gana únicamente el día de las elecciones con votos, sino mediante el contacto continuo con la ciudadanía.
Asimismo, destacó que este estilo de gobernar le está dejando la vara muy alta a los futuros aspirantes a puestos de elección popular (ya sea presidencia, senadurías o alcaldías), advirtiendo que la clase política tendrá que adaptarse obligatoriamente a esta nueva dinámica.
Cruz recordó que, tras experiencias políticas pasadas donde el pueblo frenó intenciones continuistas —mencionando que ni siquiera un 62% de apoyo impidió que la ciudadanía rechazara reformas constitucionales previas—, el comportamiento del liderazgo nacional cambió para siempre.
En ese sentido, aseguró que la gestión actual ha establecido un nuevo estándar de derecho adquirido para la sociedad:
- Gobernanza receptiva: El mandatario ha demostrado que escuchar y rectificar con humildad ante el reclamo popular es parte fundamental del ejercicio democrático.
- El estándar para el futuro: A partir de la experiencia de Abinader, «este pueblo no le va a coger a nadie» que se atornele en el poder o se niegue a dar la cara cuando la sociedad se le revele.
Para el comunicador, las frecuentes visitas del jefe de Estado a provincias como Santiago responden exactamente a esa visión: consolidar un poder basado en la presencia constante y el pulso directo de las necesidades de la gente.





