SANTO DOMINGO.– Momentos de alta tensión y emotividad se vivieron este viernes en el tribunal luego de que Gregory Adames, exempleado de la discoteca Jet Set, rompiera en llanto durante su testimonio en el juicio que se le sigue a los hermanos Espaillat por el trágico desplome del techo del establecimiento ocurrido en abril de 2025.
Visiblemente conmocionado, Adames narró ante el juez cómo el mismo día de la tragedia advirtió directamente al propietario, Antonio Espaillat, de que los escombros de la estructura se estaban cayendo. De acuerdo con el testigo, la respuesta del empresario fue que mandaría a revisar los plafones para complacer «un capricho» y convencerlo de que todo estaba bien antes de iniciar la fiesta.
Omisión de alertas y respuesta de mantenimiento
El expagador de la discoteca sostuvo además que, al notificar la peligrosa situación al encargado de mantenimiento del local, Manuel Jiménez, este desestimó la advertencia de inmediato.
«¿Ahora tú eres ingeniero?», le habría respondido Jiménez a Adames, desacreditando la voz de alarma horas antes de que se abrieran las puertas al público.
Las causas del colapso y las víctimas
El derrumbe se produjo la madrugada del 8 de abril de 2025, durante una concurrida presentación del merenguero Rubby Pérez, quien falleció en el acto junto a uno de los integrantes de su orquesta. La tragedia cobró la vida de personalidades como el exjugador de Grandes Ligas Octavio Dotel, el diseñador Martín Polanco, un hijo del exministro Eduardo Estrella y Nelsy Cruz, gobernadora de Montecristi, entre otras víctimas.
Durante audiencias previas, tres peritos que investigaron el siniestro coincidieron en que la causa principal del colapso fue una severa sobrecarga estructural. Explicaron que con los años se añadieron capas de fino, depósitos de agua, casetas, equipos de aire acondicionado y pesados sistemas de luces y sonido sin el debido refuerzo.
Exigencia de cambio en la calificación jurídica
Paralelamente al desarrollo de los testimonios, familiares de las víctimas han manifestado su rechazo a la calificación legal del expediente. La madre de la fallecida gobernadora Nelsy Cruz reiteró su solicitud para que los hermanos Espaillat sean procesados bajo el tipo penal de homicidio voluntario y no como homicidio involuntario, al considerar que existió negligencia grave e inacción ante las advertencias previas.





