Redacción.— Un fuerte choque institucional entre el Gobierno nacional de Colombia y la administración municipal de Sincelejo escaló tras el anuncio del presidente Abelardo de la Espriella de adoptar medidas drásticas para evitar que los recursos públicos asignados a la capital de Sucre pasen por el control de la Alcaldía local.
La decisión surge en el marco de una severa confrontación directa con el alcalde Yahir Acuña, a quien el jefe de Estado cuestionó públicamente por presuntas prácticas de corrupción, señalando que la defensa del erario constituye una prioridad innegociable de su gestión.
Durante un acto oficial en la capital sucreña, De la Espriella fue enfático al manifestar que se buscarán mecanismos alternativos e institucionales para ejecutar las inversiones de la Nación en infraestructura, salud y educación sin entregar «cheques en blanco» a la gestión de Acuña.
«Bajo el esquema suyo de corrupción, yo no trabajo. Esta plata, señor alcalde, la voy a cuidar y la voy a mantener alejada», aseveró el mandatario en su alocución.
El presidente fundamentó sus señalamientos recordando que el alcalde enfrenta múltiples investigaciones judiciales, incluyendo procesos por presunto enriquecimiento ilícito y denuncias vinculadas al manejo del Programa de Alimentación Escolar (PAE).
Como parte del paquete de medidas para blindar los fondos nacionales, el Ejecutivo anunció la creación de un Bloque de Búsqueda contra la Corrupción y la realización de auditorías forenses a contratos clave en la región, reiterando que cualquier hallazgo irregular será derivado a los organismos de control correspondientes.





