La comunicadora considera que la primera presentación del espacio fue “un toyo de programa”, pero sostiene que las críticas y los desaciertos podrían estar impulsando la curiosidad de la audiencia
La comunicadora Yulai Piña analizó el impacto que ha generado Bembere tras su primera presentación y sostuvo que, aunque considera que el estreno fue deficiente, las críticas y los comentarios que ha provocado podrían convertirse en una ventaja para el espacio.
Durante su intervención, Piña afirmó que existe un público que disfruta de los contenidos considerados polémicos, improvisados o fallidos, y consideró que ese factor podría estar motivando a muchas personas a buscar el contenido de Bembere.
“Para las personas que gustan de los toyos, la primera presentación fue un toyo de programa”, expresó la comunicadora al referirse al estreno del espacio.
Sin embargo, Piña entiende que precisamente las críticas generadas alrededor de la primera entrega han permitido que Bembere gane exposición en otros espacios de comunicación.
“Hay una ventaja: todos los programas hoy han hablado de Bembere”, sostuvo.
A su juicio, la conversación que se ha generado alrededor del programa puede llevar a que personas que inicialmente no tenían interés terminen entrando a las plataformas para conocer de primera mano qué fue lo que ocurrió.
“La gente entra por curiosidad a ver el contenido de Bembere”, afirmó.
“La gente está por consumir los disparates”
Piña fue más allá en su análisis y planteó que una parte del público puede sentirse más atraída por un contenido que presenta errores o situaciones inesperadas que por una producción cuidadosamente elaborada.
“Si hay algo que resulta atractivo para la gente son los toyos”, manifestó.
La comunicadora explicó que, desde su perspectiva, el interés del público no siempre está determinado por la calidad técnica de una producción, sino también por la posibilidad de encontrar situaciones que generen conversación, sorpresa o incluso críticas.
“La gente está por consumir los disparates”, afirmó Piña.
En ese sentido, sostuvo que existe una diferencia entre el contenido que busca mostrar una producción pulida y aquel que termina llamando la atención precisamente porque algo no salió como estaba previsto.
“La gente entra más por ver un contenido fallido que por ver un contenido producido y bien hecho”, expresó.
Las críticas también generan exposición
Para Piña, la repercusión que ha alcanzado Bembere demuestra que en el entorno actual de los medios y las plataformas digitales un contenido puede ganar visibilidad tanto por sus aciertos como por los cuestionamientos que genera.
Desde su perspectiva, cada comentario, crítica o referencia realizada en otros programas contribuye a mantener el nombre del espacio en circulación y despierta la curiosidad de potenciales espectadores.
Su análisis plantea así una paradoja en el consumo de contenidos: aquello que inicialmente puede ser considerado un error o un fracaso también puede convertirse en un elemento que genere conversación y atraiga audiencia.
Las declaraciones de Yulai Piña forman parte del debate generado en torno a Bembere y al impacto que ha tenido su primera presentación entre el público y los espacios de entretenimiento.





