El expresidente de Colombia Iván Duque planteó que América Latina debe aprovechar sus recursos minerales estratégicos, incluidas las tierras raras, para fortalecer su autonomía tecnológica y reducir la dependencia de otros mercados. Durante la presentación de un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sostuvo que la región necesita dejar de exportar materias primas para luego importar productos tecnológicos elaborados con esos mismos recursos.
Duque, copresidente de la Comisión sobre Geopolítica, Globalización y Desarrollo para América Latina y el Caribe, destacó la importancia de establecer acuerdos comerciales y de inversión que también abarquen la seguridad, la lucha contra el crimen transnacional, la movilización de recursos financieros y la reducción de la pobreza. A su juicio, el fortalecimiento del comercio y la interdependencia económica permitiría a los países enfrentar mejor la volatilidad y los cambios del escenario internacional.
El exmandatario colombiano señaló que la región debe definir una estrategia de largo plazo que trascienda los cambios políticos y aproveche sus fortalezas en industria, tecnología, energía, infraestructura e industrias creativas. Sobre la inteligencia artificial, indicó que cerca del 47 % de América Latina ha adoptado esta tecnología de alguna manera, mientras que la región recibe apenas el 1 % de las inversiones destinadas a ese sector. Advirtió que, si esta tendencia continúa, los países latinoamericanos seguirán dependiendo del exterior para acceder a tecnología avanzada.
Como alternativa, Duque propuso impulsar la transformación y refinación de minerales estratégicos dentro de la propia región, además de desarrollar capacidades energéticas para atraer centros de datos y crear empleos adaptados a las nuevas dinámicas tecnológicas. También resaltó el potencial de la cultura, la creatividad y la propiedad intelectual para generar valor agregado, fortalecer las cadenas productivas y consolidar la identidad latinoamericana. Asimismo, llamó a mejorar la coordinación fiscal, ante la situación de países que destinan más recursos al servicio de la deuda que a la inversión pública.
Las propuestas fueron expuestas durante la presentación del informe “Gestión de las transformaciones en una era de rupturas”, que servirá de referencia para los debates de cancilleres y altas autoridades en Santiago de los Caballeros. El documento identifica ocho grandes transformaciones mundiales, entre ellas el debilitamiento del multilateralismo, la competencia entre potencias, los cambios en el poder blando, el retroceso democrático, la polarización política, la desinformación impulsada por la inteligencia artificial, los desafíos a la igualdad de género y el debilitamiento del consenso global sobre el clima. La CEPAL busca que los países conviertan estos desafíos en oportunidades mediante propuestas concretas y una mayor capacidad de acción autónoma.





