Redacción. — Las intensas lluvias registradas en Argentina desataron una crecida extraordinaria en las Cataratas del Iguazú, provocando un impacto visual estremecedor y encendiendo las alarmas de las autoridades locales. La fuerza descomunal del agua transformó por completo el paisaje de una de las maravillas naturales del mundo.
El caudal de los saltos alcanzó la impresionante cifra de 8,8 millones de litros por segundo, lo que representa casi seis veces su promedio histórico habitual.
Ante la potencia del fenómeno, atribuido a los efectos del fenómeno de El Niño, las autoridades del Parque Nacional tomaron medidas inmediatas para garantizar la seguridad de los visitantes:
- Cierre preventivo: Se ordenó la clausura de los accesos a varias pasarelas del lado brasileño para evitar accidentes ante la fuerza de la corriente.
- Vigilancia constante: Los equipos de emergencia mantienen un monitoreo continuo sobre el nivel del río ante la posibilidad de nuevas precipitaciones en la cuenca superior.
- Impacto visual: Millones de litros de agua caen por segundo generando una masa de vapor y rugidos perceptibles a varios kilómetros de distancia.
Las imágenes que circulan muestran la magnitud de un fenómeno natural que vuelve a evidenciar la fuerza del clima en la provincia de Misiones.





