El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ordenó una revisión de las políticas sobre el uso de la fuerza por parte de la Policía de la ciudad, en medio de las presiones de sectores progresistas que reclaman una mayor supervisión del departamento policial más grande de Estados Unidos. El anuncio, realizado el lunes, incluye medidas para fortalecer los mecanismos de control y aumentar la rendición de cuentas de los agentes señalados por conductas indebidas.
Entre las iniciativas anunciadas figura un aumento de los fondos destinados a la Inspectoría General del Departamento de Policía, así como nuevas políticas para reforzar la supervisión de las actuaciones policiales. Mamdani afirmó que el uso de la fuerza por parte del Gobierno debe estar sujeto a los más altos estándares de responsabilidad y que los ciudadanos tienen derecho a saber que esta se aplica de manera legal, cuidadosa y únicamente cuando sea necesaria.
Durante su campaña electoral, el alcalde demócrata prometió transformar el funcionamiento del departamento policial, incluyendo el traslado de algunas responsabilidades de los agentes a especialistas en salud mental. Sin embargo, la implementación de esas propuestas ha avanzado lentamente, lo que ha generado críticas de simpatizantes que reclaman cambios más profundos. Mamdani también ha recibido cuestionamientos por mantener en el cargo a la comisionada de Policía, Jessica Tisch, quien fue designada durante la administración anterior. La semana pasada, Darializa Avila Chevalier, aliada política del alcalde y candidata demócrata a la Cámara de Representantes por Manhattan y el Bronx, pidió la renuncia de Tisch después de que agentes federales de inmigración dispararan contra un hombre en la ciudad. Los Socialistas Democráticos de Estados Unidos también instaron al alcalde a destituirla.
La Alcaldía explicó que las nuevas medidas responden, en parte, a la jubilación de un agente que enfrentaba cargos disciplinarios internos relacionados con la muerte de Win Rozario, un joven de 19 años abatido por policías en 2024 durante una crisis de salud mental. El agente no fue acusado penalmente y pudo jubilarse antes de que concluyera el procedimiento disciplinario. Tisch reconoció que el departamento debió informar a la Junta de Revisión de Quejas Civiles sobre el proceso de jubilación y atribuyó la omisión a un error humano, por el cual ofreció disculpas. Mamdani informó que desde entonces se implementó un sistema para priorizar la conclusión de los procedimientos disciplinarios antes de la jubilación de los agentes.
La ciudad también formalizará la práctica de notificar a las autoridades estatales cuando un policía se jubile con cargos disciplinarios pendientes, para evitar que pueda incorporarse a otra agencia policial sin que se conozcan esos antecedentes. La revisión de las normas sobre el uso de la fuerza, descrita por la Alcaldía como la primera de este tipo en una década, se desarrollará durante los próximos meses e incluirá consultas con la comunidad. Por su parte, Patrick Hendry, presidente del sindicato policial, criticó la iniciativa y afirmó que responde a las demandas de sectores que buscan desmantelar el Departamento de Policía de Nueva York, al tiempo que cuestionó que las medidas contribuyan a mejorar la seguridad de los ciudadanos.





