La Junta Monetaria publicó una actualización del Reglamento de Protección al Usuario de los Productos y Servicios Financieros, con el objetivo de modernizar las normas que rigen la relación entre las entidades financieras y sus clientes en República Dominicana. La medida busca fortalecer los derechos de los usuarios, mejorar la transparencia y elevar los estándares de responsabilidad y conducta de mercado de las instituciones supervisadas.
La nueva normativa incorpora disposiciones para adaptar la regulación a las transformaciones de los servicios financieros digitales y a las mejores prácticas internacionales en materia de protección al consumidor. Con estos cambios, se procura promover relaciones más justas y transparentes entre las entidades financieras y las personas que utilizan sus productos y servicios.
Uno de los principales cambios consiste en pasar de un modelo de supervisión predominantemente centrado en el cumplimiento de las normas y la reacción ante posibles incumplimientos a un enfoque preventivo basado en los riesgos de conducta de mercado. Este sistema permitirá prestar mayor atención a las prácticas de las entidades financieras y a los posibles riesgos que puedan afectar a sus clientes.
La supervisión abarcará todas las etapas del ciclo de vida de los productos y servicios financieros, desde su diseño y comercialización hasta su ejecución y finalización. De esta manera, se busca promover prácticas que tomen en cuenta los intereses de los usuarios antes, durante y después de la contratación de un producto o servicio.
El reglamento también refuerza la protección de las personas en condiciones de vulnerabilidad y fomenta una mayor coordinación entre las entidades supervisadas y los organismos reguladores. Entre los derechos reconocidos expresamente figuran el acceso a productos y servicios adecuados a las necesidades de cada usuario, así como el derecho a recibir un trato justo, responsable y respetuoso.





