SANTO DOMINGO, República Dominicana.— Cada 15 de octubre se recuerda el nacimiento de María Teresa Mirabal Reyes, conocida como “Mate”, una destacada activista política dominicana que desafió la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo y forma parte de la historia de lucha por la libertad y la democracia en el país.
Nacida en Ojo de Agua, entonces perteneciente a la provincia de Salcedo, María Teresa fue la menor de las cuatro hijas de Enrique Mirabal Fernández y Mercedes Reyes Camilo. Junto a sus hermanas Patria, Minerva y Dedé, creció en una familia que dejó una huella imborrable en la historia dominicana.
Desde temprana edad mostró interés por los estudios. Cursó parte de su formación académica en centros educativos de La Vega y Santiago, y posteriormente se especializó en matemáticas. Continuó sus estudios superiores en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, donde se formó como agrimensora.
El 14 de febrero de 1958 contrajo matrimonio con el ingeniero Leandro Guzmán. De esa unión nació su única hija, Jacqueline, el 17 de febrero de 1959.
Una mujer comprometida con la libertad
María Teresa se incorporó a la lucha contra la dictadura trujillista junto a sus hermanas Minerva y Patria, quienes participaron en el movimiento clandestino opositor conocido como Agrupación Política 14 de Junio.
Su compromiso con la causa democrática la convirtió en objetivo de la represión del régimen. A pesar de los riesgos, se mantuvo firme en sus convicciones y en su oposición a un sistema caracterizado por la persecución política, el encarcelamiento y la violencia contra sus adversarios.

El 25 de noviembre de 1960, María Teresa fue asesinada junto a sus hermanas Patria y Minerva, cuando regresaban de visitar a sus esposos, recluidos por la dictadura. El crimen, presentado como un accidente por las autoridades de la época, provocó indignación y contribuyó a aumentar el rechazo popular contra el régimen de Trujillo.
Un legado que trasciende generaciones
La historia de María Teresa Mirabal y sus hermanas trascendió las fronteras dominicanas. Su sacrificio se convirtió en un símbolo internacional de resistencia frente a la violencia y la opresión.
En 1999, la Organización de las Naciones Unidas designó el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, en homenaje a la memoria de las hermanas Mirabal y a su lucha por una sociedad más justa.
A más de seis décadas de su asesinato, María Teresa Mirabal permanece en la memoria histórica dominicana como ejemplo de valentía, compromiso y dignidad. Su vida recuerda que la defensa de la libertad exige coraje y que el sacrificio de quienes lucharon por ella no debe quedar en el olvido.





