Santo Domingo. — Entre lágrimas de alivio, abrazos y muestras de profunda emoción, los familiares de las víctimas del colapso de la discoteca Jet Set salieron este viernes de la sala de audiencias. La reacción se produjo luego de que el juez Franny González Castillo acogiera la solicitud de variar la calificación jurídica de los hechos a homicidio voluntario bajo la figura de dolo eventual.
En medio de la tensión vivida durante el proceso, una de las afectadas tuvo que ser sostenida por allegados mientras exclamaba con lágrimas en los ojos: “¡Ay, gracias, Señor!”, celebrando lo que consideran un paso crucial hacia la justicia por la tragedia ocurrida el 8 de abril de 2025.
El expediente, que se sigue en contra de los hermanos Antonio y Maribel Espaillat por el desplome de la estructura que dejó un saldo trágico de 236 personas fallecidas y más de 180 heridas, enfrentaba inicialmente una tipificación por homicidio involuntario que contemplaba penas mínimas.
Con esta modificación impulsada por los querellantes y respaldada por el tribunal, los imputados se exponen ahora a condenas de 20 a 30 años de cárcel.
Debido al incremento en la gravedad de la pena imponible, el magistrado González Castillo ordenó declinarse ante un tribunal colegiado de mayor competencia, lo que implica que el juicio de fondo deberá comenzar desde cero. La decisión marca un punto de inflexión en uno de los casos judiciales más complejos y dolorosos de los últimos tiempos en la República Dominicana.





