Santo Domingo. — La exministra de Cultura, Milagros Germán, enfrenta un complicado momento político y reputacional tras la divulgación de una auditoría de la Contraloría General de la República que pone bajo la lupa el manejo de su administración.
El comunicador Luisin Jiménez analizó este escenario y advirtió que la exfuncionaria experimenta ahora las consecuencias directas de la misma dureza que en el pasado mostró frente a los dirigentes del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) cuando estos eran señalados por presuntas irregularidades.
De acuerdo con su evaluación, aquella falta de clemencia le cerró las puertas a cualquier muestra de solidaridad, dejándola completamente desamparada tanto frente a la oposición como dentro de los propios sectores del oficialismo.
El analista también cuestionó los procedimientos de fiscalización institucional, señalando que los organismos de control debieron otorgarle un espacio previo de descargo antes de exponer un informe que lacera profundamente la reputación de una figura de su perfil.
Para Jiménez, este episodio demuestra la implacable dinámica del poder, donde los antecedentes de severidad política terminan cobrando factura y volviéndose en contra de quienes alguna vez ejercieron el escrutinio desde la administración pública.





