Redacción. — En medio de la intensa recta final hacia la segunda vuelta presidencial de este próximo 25 de octubre, el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva desató un fuerte debate nacional al justificar la reducción de la semana laboral utilizando argumentos centrados en la doble carga que enfrentan las trabajadoras.
Durante una entrevista concedida a la cadena SBT, el candidato del Partido de los Trabajadores defendió con firmeza la eliminación del esquema de seis días de trabajo por uno de descanso (conocido como «6×1»), poniendo el foco en el impacto desproporcionado que este sistema tiene sobre las mujeres.
“La mujer no puede trabajar 6 días a la semana y descansar uno porque ese día tiene que limpiar la casa”, expresó el mandatario, añadiendo que para las ciudadanas el único día libre se convierte en la jornada de mayor esfuerzo físico debido a las tareas acumuladas del hogar.
Las declaraciones del presidente se producen tras la aprobación en el Senado de una reforma que reduce la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales sin afectar el salario de los trabajadores, una medida que recibió 75 votos a favor —incluso el de su actual contrincante en el balotaje, Flávio Bolsonaro—.
Lula señaló que la nueva normativa se implementará de forma flexible mediante acuerdos sectoriales para salvaguardar la productividad de las empresas, al tiempo que busca aliviar la situación de la clase trabajadora en medio de un escenario político altamente polarizado de cara a las elecciones del fin de semana.





