La Guardia Costera de Estados Unidos informó sobre la detención de dos ciudadanos dominicanos y un ciudadano chino que se desplazaban en una lancha rápida por aguas del océano Atlántico, al norte de Puerto Rico, con un cargamento de 489 libras de cocaína.
Según las autoridades, la droga incautada tiene un valor mayorista estimado en 5.5 millones de dólares. El operativo se realizó como parte de las labores de vigilancia marítima para detectar e interceptar embarcaciones sospechosas en la región.
De acuerdo con el informe, la operación comenzó durante una patrulla rutinaria, cuando la tripulación de un avión HC-144 Ocean Sentry, perteneciente a la Estación Aérea de la Guardia Costera de Miami, detectó una embarcación de alta velocidad que navegaba de manera sospechosa en aguas del Atlántico, al norte de Isabela, Puerto Rico. La detección aérea permitió activar los mecanismos de respuesta de las autoridades marítimas para localizar e interceptar la lancha.
Tras recibir la alerta, los operadores de la Guardia Costera en el Sector San Juan desviaron al guardacostas Winslow Griesser para que acudiera al lugar e interceptara la embarcación. La tripulación del buque se aproximó a la lancha sospechosa y procedió a detenerla, en una intervención que permitió asegurar tanto el cargamento ilícito como a los ocupantes que se encontraban a bordo.
Durante la operación, los agentes confiscaron las 489 libras de cocaína y embarcaron a los tres hombres detenidos. La sustancia incautada fue valorada en aproximadamente 5.5 millones de dólares al por mayor, según los datos ofrecidos por la Guardia Costera estadounidense. Las autoridades no detallaron en la información publicada el destino final del cargamento ni las circunstancias específicas en las que habría sido transportado.
Los tres detenidos fueron entregados a las autoridades del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional de San Juan, en la Base de la Guardia Costera de San Juan, para los procedimientos correspondientes. El caso se suma a las operaciones de interdicción marítima que realizan las autoridades estadounidenses en el Caribe y el Atlántico para combatir el tráfico de sustancias controladas. La información difundida no especifica los cargos formales presentados contra los detenidos ni el estado actual del proceso judicial.





