El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ganó este domingo 25 de octubre de 2026 la segunda vuelta de las elecciones presidenciales con el 51,76 % de los votos, frente al 48,24 % obtenido por el senador Flávio Bolsonaro, según los resultados oficiales citados por la agencia EFE, con el 99,81 % de las urnas escrutadas. La victoria representa una remontada respecto a la primera vuelta, en la que Bolsonaro había quedado en primer lugar.
De acuerdo con los resultados publicados, Flávio Bolsonaro obtuvo aproximadamente el 47 % de los votos en la primera ronda, alrededor de dos puntos porcentuales más que Lula. Sin embargo, en la segunda vuelta el mandatario revirtió la tendencia y consiguió una ventaja superior a los cuatro millones de votos, consolidando su triunfo en una contienda marcada por la estrecha diferencia entre ambos candidatos.
La campaña de Lula experimentó cambios importantes después de la primera ronda, que el propio presidente calificó como desorganizada. El dirigente del Partido de los Trabajadores intensificó las actividades en las calles y las redes sociales, mientras sus seguidores organizaron movilizaciones multitudinarias en varias ciudades. Durante ese período, su Gobierno también impulsó medidas laborales, iniciativas de alivio de deudas para trabajadores autónomos y programas de incentivos para el sector de los videojuegos.
En sus discursos, Lula cuestionó las propuestas de su adversario y vinculó su candidatura con las políticas del expresidente Jair Bolsonaro y con la agenda del mandatario argentino Javier Milei. También advirtió sobre posibles riesgos para la democracia y criticó la cercanía política de Flávio con el presidente estadounidense Donald Trump. Por su parte, Flávio, quien recibió el respaldo político de su padre, enfrentó cuestionamientos relacionados con investigaciones por presuntos delitos financieros, según el reporte periodístico.
Con este resultado, Lula se prepara para asumir un cuarto mandato presidencial el próximo 5 de enero en Brasilia, a los 81 años. Su nueva gestión estará marcada por un Congreso con mayor presencia de sectores de derecha que en el período anterior. La victoria también representa un resultado relevante para el panorama político latinoamericano, en medio de las disputas entre distintas corrientes ideológicas de la región.





