El senador brasileño Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, enfrenta dos investigaciones en la Corte Suprema de Brasil por presuntos delitos financieros, entre ellos blanqueo de capitales, corrupción y evasión de divisas. Según una publicación del periódico elCaribe, basada en información de agencias, el político se trasladó a Estados Unidos junto con su esposa, Fernanda Bolsonaro, y sus dos hijas, después de perder la segunda vuelta electoral frente al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva.
De acuerdo con el reporte, un juez del Supremo ordenó a Flávio entregar sus pasaportes en un plazo de 24 horas el lunes posterior a la derrota electoral. El senador incumplió la disposición y sus documentos, incluido el pasaporte diplomático, fueron cancelados. Sin embargo, para entonces ya se encontraba en camino hacia territorio estadounidense. Además, perderá su escaño en el Senado en febrero próximo, cuando comience la nueva legislatura, lo que supondrá su salida de los cargos públicos por primera vez desde 2003.
Una de las investigaciones está relacionada con la presunta financiación irregular de la película Dark Horse, inspirada en la vida de Jair Bolsonaro. Las autoridades investigan pagos millonarios atribuidos a Daniel Vorcaro, antiguo propietario del Banco Master, quien se encuentra en prisión preventiva por un presunto fraude financiero. Según la información publicada, en grabaciones de audio Flávio solicitó 134 millones de reales, equivalentes a unos 26 millones de dólares, para financiar el largometraje. La Policía sospecha que Vorcaro entregó casi la mitad de esa suma y que parte del dinero terminó en cuentas estadounidenses vinculadas a la familia Bolsonaro.
La segunda investigación, que permanece bajo secreto de sumario, se centra en presuntas operaciones de lavado de dinero relacionadas con el sector de las apuestas deportivas. En este caso figura Willer Tomaz, abogado y amigo cercano del senador, señalado como posible operador de una estructura societaria con movimientos financieros sospechosos. Según el reporte, la Policía identificó a Flávio como usuario con amplios permisos de acceso a una cuenta compartida con Tomaz. Pese a su traslado a Estados Unidos, ambas investigaciones continuarán su curso judicial.
Además, Flávio Bolsonaro arrastra antecedentes de investigaciones relacionadas con presunta malversación de fondos públicos y supuestos vínculos con grupos paramilitares de Río de Janeiro. En 2020, la Fiscalía lo denunció por presunta organización criminal, malversación, blanqueo de capitales y apropiación indebida, en un caso relacionado con la supuesta contratación de empleados ficticios durante su etapa como diputado estatal. La denuncia fue archivada después de que se anularan varias pruebas. También ha sido señalado por presuntos nexos con milicianos, acusaciones que forman parte del historial judicial y político que rodea al senador.





