Redacción. — Un drástico y severo cambio en las condiciones del tiempo sorprendió este fin de semana a los residentes de Las Vegas, Nevada, luego de que potentes tormentas eléctricas y fuertes lluvias azotaran la región, dejando a su paso calles anegadas, inundaciones repentinas y una descomunal nube de polvo.
El fenómeno meteorológico estuvo fuertemente influenciado por la humedad asociada a los remanentes de la tormenta tropical Vance, alimentando un frente de tormenta que redujo drásticamente la visibilidad con una muralla de polvo, conocida localmente como haboob. Minutos después, la situación dio un giro radical con la llegada de precipitaciones intensas y granizo, las cuales convirtieron las calles y avenidas en corrientes de agua temporales.
Las autoridades locales se mantuvieron vigilantes ante los riesgos de mayores acumulaciones de agua en zonas urbanas vulnerables, mientras los equipos de emergencia respondían a los incidentes derivados de este inusual y violento episodio climático en el desierto de Nevada.





