El presidente Luis Abinader abordó recientemente el aumento de casos de asesinatos de niños, principalmente en el Distrito Nacional, reconociendo la gravedad de estos hechos que afectan a la población más vulnerable del país. Durante una reunión con la Fuerza de Tarea en el Palacio de la Policía Nacional, informó que no existían reportes previos ni antecedentes de problemas de salud mental en ninguno de los casos, incluido el trágico episodio en el que una madre envenenó a sus tres hijos.
El mandatario calificó estos sucesos como “tragedias que ocurren” y subrayó la dificultad para anticiparlos, pero reafirmó el compromiso del gobierno para seguir trabajando en la prevención y protección de la infancia. Destacó además el enfoque en promover una educación basada en la paz y fortalecer los mecanismos de protección infantil, intentando reducir la vulnerabilidad y prevenir futuras tragedias.
Según expertos, la ausencia de indicadores previos en muchos casos dificulta la intervención oportuna, lo que resalta la importancia de fortalecer las redes sociales, la vigilancia comunitaria y los servicios de apoyo psicológico como parte integral de las políticas públicas para proteger a los niños.





