El canciller cubano Bruno Rodríguez acusó a Estados Unidos ante el Consejo de Seguridad de la ONU de ejecutar un “acto de guerra y de genocidio” mediante el bloqueo energético y económico impuesto sobre Cuba. Durante la sesión organizada por China, el funcionario afirmó que las sanciones buscan provocar un cambio de régimen y agravan la crisis energética y humanitaria que atraviesa la isla.
Rodríguez también rechazó la reciente imputación presentada por la justicia estadounidense contra el expresidente Raúl Castro por delitos vinculados al derribo de avionetas de Hermanos al Rescate hace 30 años. Según el canciller, el proceso responde a motivaciones políticas y busca justificar una posible intervención militar estadounidense contra Cuba.
El representante cubano sostuvo que el endurecimiento de las sanciones ha generado consecuencias graves para la población, incluyendo el aumento de la mortalidad infantil y una reducción en la expectativa de vida de niños con cáncer. Aseguró que el cerco petrolero y energético aplicado por Washington equivale a un bloqueo naval con efectos devastadores para la sociedad cubana.
Las declaraciones se producen en medio de una escalada de tensiones luego de que el presidente Donald Trump incrementara la presión sobre el gobierno de Miguel Díaz-Canel para impulsar reformas económicas y políticas. Entre las medidas señaladas por Cuba figura el recrudecimiento del bloqueo petrolero, que ha intensificado los apagones y la crisis de abastecimiento en la isla.
Bruno Rodríguez advirtió que una eventual intervención militar provocaría “un baño de sangre” y llamó a la comunidad internacional a movilizarse para evitar una catástrofe humanitaria. Pese a las acusaciones, el canciller aseguró que Cuba mantiene disposición de conversar con Washington para buscar una salida diplomática al conflicto.





