Dominicana de Cales, S. A. (Docalsa) aseguró que su Plan de Remediación Ambiental 2026-2031 permitirá recuperar más de 86 mil metros cuadrados en la zona de Pomier, en San Cristóbal, mediante trabajos de estabilización de terrenos, revegetación y restauración ecológica en áreas impactadas por antiguas operaciones mineras. La empresa sostiene que el proyecto no contempla nuevas actividades extractivas, sino acciones destinadas a corregir daños ambientales previamente existentes.
Según la compañía, el plan fue diseñado en cumplimiento de la Ley 64-00 de Medio Ambiente y cuenta con autorización del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Docalsa indicó que para la aprobación se realizaron estudios relacionados con flora, fauna, recursos hídricos y condiciones geológicas en las áreas vinculadas a las concesiones Procalca, Baldosa y Miguel, donde se desarrollarán los trabajos durante aproximadamente seis años.
Uno de los principales componentes del proyecto es la siembra de más de 50 mil árboles para restablecer la funcionalidad ecológica del entorno. La estrategia incluye colocación de capa vegetal, cobertura de suelos con especies gramíneas, adquisición de plantas en viveros forestales del Ministerio de Medio Ambiente y programas de reforestación con especies recomendadas por esa institución.
El plan también contempla intervenciones físicas para adecuar el terreno. Entre ellas figura la conformación de taludes con pendientes de 55 grados y el uso de más de 500 mil metros cúbicos de material para rellenar la antigua mina ubicada en el camino hacia las Cuevas del Pomier. Además, las primeras etapas incluyen la reconstrucción y adecuación de vías de acceso utilizadas por las comunidades cercanas, así como trabajos de reforestación en zonas intervenidas.
Durante esta semana, Docalsa respondió a cuestionamientos de diversos grupos que han expresado preocupación sobre el proyecto. La empresa rechazó que se trate de minería encubierta y afirmó que las labores autorizadas corresponden exclusivamente a remediación ambiental. También aseguró que los trabajos se realizan sin uso de explosivos, bajo supervisión del Ministerio de Medio Ambiente, y que los estudios técnicos realizados no identificaron cavidades en el área de intervención ni riesgos de contaminación para acuíferos, ríos o la toma de agua de San Cristóbal.





