Irán advirtió que el acuerdo provisional alcanzado con Estados Unidos para poner fin al conflicto regional dependerá de que Israel retire sus tropas de los territorios ocupados en el sur de Líbano. La exigencia fue planteada por el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, quien afirmó que la guerra no puede considerarse terminada mientras continúe la presencia militar israelí en territorio libanés.
La condición amenaza con complicar la implementación del acuerdo, ya que Israel ha rechazado públicamente cualquier retirada inmediata. El primer ministro Benjamin Netanyahu aseguró que las fuerzas israelíes permanecerán en Líbano “el tiempo que sea necesario”, mientras funcionarios estadounidenses sostienen que el pacto no contempla esa exigencia.
El conflicto se intensificó después de que Israel se uniera a Estados Unidos en los ataques contra Irán el 28 de febrero de 2026. Desde entonces, las fuerzas israelíes han mantenido operaciones militares contra Hezbollah en territorio libanés, ocupando amplias zonas del sur del país y profundizando una crisis que ha provocado miles de víctimas y más de un millón de desplazados.
Las negociaciones, mediadas principalmente por Pakistán y Qatar, incluyen además la reapertura del Estrecho de Ormuz, el levantamiento de bloqueos comerciales y un proceso de conversaciones de 60 días sobre el programa nuclear iraní y el posible alivio de sanciones. También se discuten mecanismos para liberar activos iraníes congelados y apoyar la reconstrucción económica del país.
Aunque líderes occidentales reunidos en la cumbre del G7 han respaldado el avance diplomático, persisten interrogantes sobre la implementación del acuerdo, especialmente en torno al futuro de las reservas de uranio enriquecido de Irán y la permanencia de tropas israelíes en Líbano. La ceremonia de firma está prevista para celebrarse en Suiza, pero las diferencias entre las partes continúan poniendo a prueba la viabilidad del pacto.





