La red social W lanzó oficialmente su primera versión pública con el objetivo de convertirse en una alternativa europea a X, la plataforma propiedad de Elon Musk. Presentada inicialmente en enero durante el Foro Económico Mundial de Davos, la nueva propuesta apuesta por la transparencia, la verificación de identidad y el almacenamiento de datos dentro de Europa.
La plataforma, con sede en Suecia, exige a los usuarios verificar su identidad mediante el escaneo de un pasaporte o documento oficial a través de una aplicación independiente. Aunque la identidad real es validada durante el registro, los usuarios pueden comunicarse posteriormente utilizando seudónimos dentro de la red.
W ha recibido respaldo de diversas figuras europeas. Entre ellas se encuentra António Costa, presidente del Consejo Europeo, quien destacó que la plataforma almacena los datos íntegramente en Europa, prioriza la lucha contra la desinformación y garantiza que todos sus usuarios sean personas verificadas.
La aparición de W forma parte de una creciente ola de proyectos tecnológicos europeos que buscan reducir la dependencia de las plataformas estadounidenses y asiáticas. Entre las iniciativas recientes figuran eYou, Eurosky, Bulle y Monnett, todas enfocadas en ofrecer alternativas con enfoques centrados en privacidad, control de datos y comunidades verificadas.
Actualmente, el mercado de las redes sociales en Europa continúa dominado por gigantes tecnológicos internacionales. Facebook e Instagram suman alrededor de 259 millones de usuarios en la Unión Europea, seguidos por TikTok con 135.9 millones y X con 115.1 millones. Los responsables de W sostienen que los europeos han estado entregando sus datos, atención y recursos a plataformas extranjeras, por lo que buscan impulsar una opción desarrollada y gestionada desde Europa.





