Las fuerzas estatales fueron las principales responsables de las violaciones de derechos de los niños en zonas de conflicto durante 2025, según un informe de las Naciones Unidas. Es la primera vez en tres décadas de monitoreo que los actores gubernamentales superan a los grupos armados no estatales en este tipo de abusos.
El reporte verificó 38,558 violaciones graves contra menores de edad en distintos conflictos alrededor del mundo. Aproximadamente un tercio de las víctimas fueron niñas, mientras que los asesinatos y las mutilaciones constituyeron la mayoría de los casos documentados durante el año.
La representante especial de la ONU para los niños y los conflictos armados, Vanessa Frazier, calificó 2025 como uno de los períodos más oscuros para la protección infantil. Advirtió que cuando los Estados, responsables de proteger a la niñez, contribuyen a su sufrimiento, se evidencia un deterioro preocupante del respeto al derecho internacional.
Israel y los territorios palestinos encabezaron la lista con 12,445 violaciones verificadas, de las cuales 9,465 fueron atribuidas a las fuerzas armadas israelíes. También se registraron cifras elevadas en la República Democrática del Congo, Nigeria, Birmania y Somalia. En Ucrania, la ONU documentó 1,899 violaciones graves, incluyendo la muerte de 94 niños y lesiones a otros 753 atribuidas a las fuerzas armadas rusas.
El informe también alertó sobre el impacto de la inteligencia artificial en los conflictos armados. Según Naciones Unidas, la integración de sistemas de IA en armamento y operaciones con drones contribuyó al aumento del daño contra menores. Los asesinatos de niños crecieron un 34 % respecto a 2024 y las mutilaciones aumentaron un 10 %, mientras que continuaron registrándose casos de reclutamiento forzado, secuestros, violencia sexual, ataques contra escuelas y hospitales, y restricciones al acceso humanitario.





