El presidente de Francia, Emmanuel Macron, advirtió que el debate sobre la pena de muerte ha resurgido en diversos países y aseguró que, a 45 años de su abolición en Francia, “nada está ganado”. Sus declaraciones fueron ofrecidas durante el IX Congreso Mundial contra la Pena de Muerte, celebrado en París.
Durante su intervención, Macron afirmó que la lucha por la abolición de la pena capital continúa siendo un desafío actual y calificó esta causa como “existencial” para las sociedades democráticas. Sostuvo que, aunque muchos consideran la abolición un tema resuelto, los riesgos de retroceso siguen presentes.
El mandatario también rechazó el argumento de que la pena de muerte sirva como medida disuasoria contra la criminalidad. Aseguró que, según la evidencia disponible, esta sanción nunca ha demostrado hacer más seguras a las sociedades ni reducir la comisión de delitos, pese a que algunos gobiernos continúan defendiendo esa postura.
De acuerdo con la organización Ensemble contre la Peine de Mort (ECPM), China, Irán, Arabia Saudita e Irak fueron los cuatro países que realizaron el mayor número de ejecuciones durante 2024. Además, Iran Human Rights y la propia ECPM informaron que las autoridades iraníes ejecutaron al menos 1,639 personas en 2025, la cifra más alta registrada desde 1989.
El debate sobre la pena capital ha cobrado fuerza nuevamente en Francia tras recientes casos criminales de alto impacto. Una encuesta del instituto CSA, publicada a mediados de junio para los medios CNews, Europe 1 y JDD, indicó que el 68 % de los franceses apoya la celebración de un referéndum para restablecer la pena de muerte en casos de crímenes contra menores.





