Kiev, Ucrania. La capital ucraniana vivió una de sus jornadas más devastadoras desde el inicio de la invasión rusa, luego de que una ofensiva masiva con misiles y drones lanzada por Moscú durante la madrugada de este jueves dejara al menos 18 personas muertas y más de 90 heridas, mientras los equipos de rescate continúan buscando sobrevivientes entre los escombros.
El ataque golpeó decenas de puntos de Kiev y provocó el colapso parcial de edificios residenciales, incendios en varios distritos y daños en infraestructura crítica, incluidos una estación de ambulancias, un instituto de investigación, un hotel, comercios y la red eléctrica.
Las autoridades ucranianas informaron que entre las víctimas mortales hay al menos dos menores de edad, mientras que decenas de heridos permanecen hospitalizados. Los servicios de emergencia trabajan sin descanso en más de veinte zonas impactadas, donde aún se teme que haya personas atrapadas bajo los restos de edificios destruidos.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, calificó la ofensiva como un nuevo ataque deliberado contra la población civil y aseguró que Rusia lanzó durante la noche 74 misiles de distintos tipos, casi la mitad de ellos balísticos, además de cerca de 500 drones de ataque, entre ellos drones Shahed de nueva generación impulsados por motores a reacción. Según el mandatario, las defensas antiaéreas lograron interceptar una parte importante de los proyectiles, aunque varios alcanzaron sus objetivos y causaron una amplia destrucción.
Uno de los impactos más graves se registró en un edificio residencial de varios pisos, donde un misil provocó el derrumbe de parte de la estructura. Las imágenes difundidas por las autoridades muestran apartamentos completamente destruidos, vehículos calcinados y columnas de humo visibles desde distintos sectores de la ciudad.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, confirmó que varios trabajadores de los servicios de emergencia, entre ellos paramédicos y personal de una estación de ambulancias, resultaron heridos durante los bombardeos. Asimismo, declaró el viernes como día de luto en memoria de las víctimas.
La compañía eléctrica DTEK informó que varias de sus instalaciones sufrieron daños, provocando interrupciones del suministro eléctrico en distintos sectores de la capital. Brigadas técnicas trabajan para restablecer el servicio mientras evalúan la magnitud de los desperfectos.
Miles buscaron refugio en el metro
Durante varias horas, las sirenas antiaéreas sonaron de forma ininterrumpida y miles de habitantes descendieron a las estaciones del metro para protegerse junto a sus familias, mascotas y pertenencias.
El ataque ocurrió apenas un día después de que Zelenski advirtiera sobre la posibilidad de una ofensiva rusa de gran escala e instara a la población a no ignorar las alertas aéreas.
Aunque Kiev fue el principal objetivo, las autoridades confirmaron daños en infraestructura civil de otras regiones, incluida Járkiv, en el este del país.
Ucrania reclama más apoyo militar
Tras los bombardeos, el ministro de Asuntos Exteriores, Andrii Sybiha, volvió a pedir a los aliados occidentales acelerar el envío de sistemas de defensa aérea.
«No retrasen las decisiones sobre defensa aérea para Ucrania. Esa es nuestra principal necesidad después de esta noche de horror», escribió el canciller en la red social X durante una visita oficial a Japón.
La ofensiva también llevó a Polonia a desplegar temporalmente aviones de combate para proteger su espacio aéreo ante el riesgo de incursiones, aunque posteriormente confirmó que no se registraron violaciones de sus fronteras. Finlandia adoptó una medida similar al restringir temporalmente el tráfico aéreo en el este del golfo de Finlandia antes de levantar la alerta.
El bombardeo se produce en medio de una nueva escalada del conflicto, mientras Ucrania intensifica sus ataques contra infraestructura militar y energética rusa y las negociaciones para alcanzar un alto el fuego permanecen estancadas. La Unión Europea anunció que impulsará nuevas sanciones contra Moscú y reiteró su respaldo a Kiev.





