El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció un endurecimiento de las medidas contra el llamado “turismo de maternidad”, práctica mediante la cual mujeres extranjeras viajan al país con el propósito de dar a luz y buscar que sus hijos obtengan la ciudadanía estadounidense. Las autoridades consideran que el uso de visas con ese propósito puede constituir una declaración falsa bajo las leyes migratorias estadounidenses.
Como parte de estas acciones, el Departamento de Estado informó que trabaja junto al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para revisar los historiales de viaje de titulares de visas. El objetivo es identificar casos relacionados con el turismo de maternidad y adoptar medidas contra quienes utilicen sus documentos migratorios para esos fines.
Las autoridades también crearon un grupo de trabajo dedicado a prevenir esta práctica a escala mundial. Según el Departamento de Estado, el equipo revisa historiales de viaje y otros antecedentes para detectar a personas que practiquen, faciliten o se beneficien del turismo de maternidad. Hasta ahora, el organismo informó que ha revocado más de 600 visas a ciudadanos extranjeros de diferentes países.
El Departamento de Estado sostiene además que el turismo de maternidad se ha convertido en una actividad lucrativa en la que participan facilitadores que ofrecen servicios de organización de viajes, asesoría sobre visas y gestiones hospitalarias. Las autoridades estadounidenses también señalan casos en los que se habrían falsificado documentos médicos o aconsejado a clientes ocultar el verdadero propósito de su viaje para evitar determinados gastos hospitalarios.
El organismo advirtió que los extranjeros que deliberadamente falseen el motivo de su viaje o ingreso a Estados Unidos pueden quedar permanentemente inhabilitados para obtener una visa estadounidense o ingresar al país. La dependencia enfatizó que el uso indebido del sistema migratorio puede provocar la pérdida del visado y del acceso a Estados Unidos.





