La ONG israelí Betselem presentó este lunes en Jerusalén un informe de 249 páginas titulado “El proyecto de eliminación”, en el que sostiene que Israel mantiene un conjunto de políticas destinadas a debilitar las condiciones de existencia de la población palestina en Cisjordania. Según la organización, estas medidas buscan que el territorio palestino sea cada vez más fragmentado, vulnerable y dependiente, mientras se consolida el control israelí y la presencia de asentamientos judíos.
Betselem afirma que estas políticas se mantienen desde 1967, pero que se aceleraron a partir de finales de 2022, tras la llegada al poder del Gobierno encabezado por Benjamín Netanyahu y respaldado parcialmente por sectores de la ultraderecha nacionalista. La ONG sostiene que los aproximadamente 3,5 millones de palestinos de Cisjordania enfrentan restricciones en aspectos básicos de la vida cotidiana y, según su interpretación, terminan ante tres alternativas: vivir bajo soberanía israelí, abandonar el territorio o enfrentar una represión violenta si se resisten.
El informe identifica cinco mecanismos que, de acuerdo con Betselem, operan de manera simultánea e interconectada: violencia e intimidación, restricciones de movimiento, estrangulamiento económico, destrucción sociopolítica, y limpieza étnica y apropiación territorial. La organización también dedica un apartado a Gaza, donde considera que esa lógica habría alcanzado su expresión más extrema debido a la magnitud de las matanzas y la destrucción. Su directora, Yuli Novak, afirmó que las prácticas denunciadas están financiadas y protegidas por políticas estatales y pidió a la comunidad internacional adoptar acciones concretas.
El documento, elaborado a partir de 2.000 testimonios de residentes de Cisjordania recopilados durante los últimos tres años, destaca además una diferencia institucional entre los colonos judíos, sometidos a legislación civil y con derechos políticos, y los palestinos, que viven bajo régimen militar. Betselem asegura que desde 1967 Israel ha tomado control de más de 200.000 hectáreas, equivalentes a más de un tercio de Cisjordania, mediante mecanismos legales, urbanísticos y administrativos, entre ellos declaraciones de tierras estatales, zonas militares cerradas, reservas naturales y establecimiento de asentamientos.
La ONG también señala la violencia como un mecanismo central de control y desplazamiento. Según sus datos, entre 2016 y 2024 fueron presentadas 2.427 denuncias ante el sistema de justicia militar por daños causados por soldados a palestinos o sus propiedades; solo el 22,7 % derivó en investigaciones y el 0,9 % en acusaciones formales. Asimismo, afirma que entre el 7 de octubre de 2023 y el 30 de junio de 2026, fuerzas israelíes y colonos mataron a 1.087 palestinos en Cisjordania y Jerusalén Este, incluidos 242 niños y 21 mujeres. En el ámbito económico, Betselem sostiene que Israel ha mantenido una fuerte dependencia palestina de su mercado laboral y que, tras los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, fueron revocados 140.000 permisos de trabajo para palestinos en territorio israelí.





