Los dirigentes sindicales mantendrán su disposición al diálogo sobre la reforma del Código Laboral, pero reiteraron que no están de acuerdo con reabrir la discusión sobre la cesantía. Gabriel del Río Doñé, presidente de la Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC), sostuvo que ese punto ya fue definido por el sector trabajador y que no consideran necesario volver a debatirlo.
Del Río Doñé explicó que los sindicatos no se oponen a reunirse con el sector empresarial para analizar otros aspectos de la legislación laboral. Sin embargo, afirmó que no tendría sentido convocar nuevamente una mesa de diálogo si el objetivo principal es modificar la cesantía, debido a que la posición sindical sobre ese tema está establecida.
La discusión surge luego de que el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, propusiera reabrir una vez más el diálogo entre empresarios y trabajadores para intentar alcanzar consensos definitivos sobre la reforma laboral. El dirigente sindical indicó que, hasta el momento, los representantes de los trabajadores no han recibido una invitación formal para participar en una nueva reunión.
Desde el sector empresarial también existe disposición a retomar las conversaciones. Laura Peña Izquierdo, presidenta de la Confederación Patronal de la República Dominicana (Copardom), señaló que tampoco han recibido una convocatoria de la Cámara de Diputados, pero consideró necesario volver a utilizar el espacio de diálogo social y tripartito para abordar los desacuerdos pendientes. Peña Izquierdo aseguró además que cualquier reforma que sea aprobada tendrá aplicación hacia el futuro y no será retroactiva.
Las declaraciones se produjeron durante un encuentro de dirigentes sindicales de Haití, Panamá, Guatemala y República Dominicana, realizado como parte de la fase presencial de cierre del Programa de Formación Sociopolítica 2026 para Liderazgos Sindicales con Perspectiva Nacional y Regional, impulsado por la Confederación Sindical de las Américas. La iniciativa busca fortalecer las capacidades de los líderes sindicales para analizar los principales procesos políticos, sociales y económicos que afectan a los trabajadores y aumentar la participación de sus organizaciones en los debates nacionales y regionales.





