La embajadora de Estados Unidos en República Dominicana, Leah F. Campos, advirtió que las medidas contra el denominado “turismo de nacimiento” podrían alcanzar no solo a las personas que viajan a Estados Unidos para dar a luz, sino también a médicos, intermediarios y otras personas o entidades que participen o se beneficien de estos esquemas.
Campos afirmó que la ciudadanía estadounidense constituye un privilegio que no debe convertirse en un negocio y sostuvo que el turismo de nacimiento afecta la integridad del sistema migratorio estadounidense. La diplomática señaló que quienes organicen, faciliten o se beneficien de estas redes, incluidos intermediarios que promuevan el fraude y proveedores médicos que colaboren con esas prácticas, podrían enfrentar consecuencias.
La embajadora también llamó a los solicitantes dominicanos a actuar con transparencia durante los procesos consulares. En un mensaje difundido a través de sus redes sociales, recomendó que los solicitantes sean honestos durante el trámite de visa y utilicen el documento migratorio exclusivamente para el propósito para el cual fue otorgado.
El mensaje coloca bajo escrutinio a quienes estructuren, financien, publiciten o faciliten operaciones de turismo de nacimiento. Según la información difundida, una orden ejecutiva estadounidense emitida en agosto de 2026 instruye a las agencias federales a tomar medidas contra personas, empresas y organizaciones que faciliten estas prácticas, incluyendo operadores que ofrecen alojamiento, asistencia logística y orientación a mujeres extranjeras que viajan a Estados Unidos para dar a luz.
Estados Unidos cuenta además con antecedentes de investigaciones penales relacionadas con estas operaciones. En California, fiscales federales procesaron a operadores acusados de orientar a clientes sobre cómo proporcionar información falsa durante entrevistas consulares y ocultar el propósito real del viaje. En Nueva York también se han procesado redes vinculadas a viviendas conocidas como “birth houses”. Campos reiteró que las autoridades estadounidenses están reforzando el control sobre estas prácticas.





