El Hospital Salvador B. Gautier se encuentra en proceso de reorganización luego de que un informe estructural del Servicio Nacional de Salud (SNS) determinara que el edificio donde funcionaban las áreas de consultas, emergencias y administración presentaba condiciones consideradas vulnerables. La situación llevó a las autoridades a cambiar el plan inicial de remozamiento por la demolición de la estructura y la construcción de una nueva edificación.
El director del hospital, doctor Mingkingüeis Maarlem Castillo, explicó que inicialmente se había previsto realizar únicamente trabajos de remozamiento. Sin embargo, las conclusiones del informe estructural determinaron que existían vulnerabilidades que comprometían la estructura del edificio. Debido a este cambio, las autoridades todavía no cuentan con una fecha definida para la terminación de las obras.
Mientras se desarrolla el proceso, el hospital trabaja en la redistribución de sus áreas para mantener la atención a los pacientes. El personal ha comenzado a trasladar camas, mesas, documentos y otros equipos hacia espacios habilitados en otra parte del centro. La emergencia fue instalada temporalmente en el lateral izquierdo, donde anteriormente funcionaba la unidad de fisioterapia, aunque actualmente solo recibe casos considerados de riesgo leve.
Además de los trabajos relacionados con la futura demolición, se realizan labores de acondicionamiento en la fachada del edificio principal, donde permanecerá parte del personal médico y administrativo mientras avanzan las obras. Contratistas trabajan en la pintura de salas y colocación de luces para adaptar el espacio. Algunas citas médicas han sido aplazadas y, al momento de la visita periodística, la demolición todavía no había comenzado.
El hospital también continúa recibiendo estudiantes universitarios de medicina, aunque las actividades académicas enfrentan dificultades por las obras. Una estudiante, Roslyn Lora, señaló que las clases continuaron pese a la situación y pidió que este tipo de cambios sean comunicados con mayor anticipación. Un ingeniero contratado por el SNS, quien solicitó mantener su identidad en reserva, indicó que todavía no se ha establecido cuánto durará el proceso ni se han definido completamente sus responsabilidades, ya que originalmente el proyecto contemplaba solo un remozamiento.





