Cabral consideró relevante que, en medio de un escenario internacional marcado por la incertidumbre y las dificultades económicas, el país mantenga un sistema financiero con indicadores que reflejan capacidad de respuesta ante posibles situaciones adversas.
Santo Domingo, RD.-De acuerdo con el informe del Banco Central, los activos de las entidades de intermediación financiera superaron los RD$4.59 billones, con un crecimiento interanual de 10.7 %, equivalente al 53.9 % del producto interno bruto (PIB). Estos resultados evidencian la dimensión alcanzada por el sector dentro de la economía nacional.
Otro de los aspectos destacados por la institución monetaria es que las pruebas de estrés realizadas a las entidades financieras indican que cuentan con niveles adecuados de capitalización para absorber pérdidas que pudieran derivarse de distintos escenarios macroeconómicos de riesgo.
El documento también señala que la cartera de crédito registró un crecimiento interanual de 8.3 %, mientras que los depósitos del público aumentaron un 12.6 %, hasta superar los RD$3.60 billones, conforme a los datos presentados por el Banco Central.
Para Cabral, estos indicadores permiten valorar la importancia de preservar la estabilidad del sistema financiero, debido a su papel en el financiamiento de las actividades productivas, el apoyo a las empresas y los hogares, y el sostenimiento de la actividad económica.
El informe también resalta la importancia del manejo prudente de los riesgos de crédito, mercado y liquidez, así como de las medidas regulatorias dirigidas a fortalecer la capacidad de las entidades para enfrentar eventuales choques económicos.
No obstante, la estabilidad financiera no significa que el país esté completamente protegido frente a las dificultades externas. Por esa razón, el seguimiento permanente de los indicadores, la supervisión bancaria y la aplicación de medidas preventivas continúan siendo fundamentales.
En ese contexto, los resultados del Banco Central ofrecen una referencia sobre las condiciones actuales del sistema financiero dominicano y su capacidad para mantener la provisión de servicios, incluso en un entorno internacional complejo.





