SANTO DOMINGO — La vicepresidenta de la República, Raquel Peña, aseguró que el ejercicio de la función pública no ha modificado su forma de ser ni sus valores personales, al sostener que el poder es transitorio y debe utilizarse exclusivamente para servir a la ciudadanía.
Al ser cuestionada recientemente sobre el impacto que el poder ha tenido en su persona, la vicemandataria fue enfática en su respuesta: «Nada, el poder lo que hace es que saca hacia afuera tu esencia y tu naturaleza».
Peña añadió que, al mantenerse fiel a sus principios, pudo comprobar que sigue siendo la misma persona más allá de las dignidades del cargo oficial. «Como mi esencia es esa de que yo soy Raquel Peña, independientemente de un cargo público que yo esté desempeñando, pues pude comprobar que sí, que yo sigo siendo Raquel Peña y que el poder a mí no me ha cambiado absolutamente nada», expresó.
Asimismo, la funcionaria reflexionó sobre el verdadero propósito de ocupar posiciones de alta jerarquía dentro del Estado, destacando que estas herramientas deben enfocarse en el bienestar colectivo. «El poder es para usarlo en beneficio de los demás; claro que cuando tú estás en una posición de poder, pues tú tienes cómo llegar a más gente, cómo tomar decisiones, cómo sentarte en una mesa y discutir y tratar de que las cosas se hagan de la manera correcta y de la manera en que más beneficia a todos», apuntó.
Finalmente, la vicepresidenta recordó la naturaleza temporal de las responsabilidades gubernamentales como un recordatorio constante de humildad, concluyendo que «a mí no me ha cambiado absolutamente nada, gracias a Dios, porque el poder es por un tiempo».





