El Kremlin aseguró este jueves que Rusia continuará encontrando compradores para sus suministros de petróleo y diésel, pese a la derrota electoral del Partido Republicano, vinculado al presidente estadounidense Donald Trump, en las elecciones legislativas celebradas el pasado 3 de noviembre. La declaración se produce en medio de cuestionamientos sobre el futuro del acuerdo energético suscrito entre Trump y el presidente ruso, Vladímir Putin.
El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, afirmó durante su habitual rueda de prensa telefónica que todo el diésel disponible encontrará compradores. Sus declaraciones respondieron a informaciones sobre el cambio de rumbo de dos petroleros rusos que se dirigían hacia Estados Unidos. Peskov confirmó que algunos envíos comerciales ya se realizaron, aunque evitó ofrecer detalles sobre las operaciones por razones de confidencialidad.
Según informaciones del medio independiente Agencia y del diario Financial Times, los buques petroleros Talisman y Leruo modificaron sus rutas. Uno de ellos se dirige actualmente hacia las costas de Brasil, mientras el otro cambió de dirección y se encuentra frente a las costas de Argelia. Un tercer buque, identificado como Agioi Fanendes, continúa navegando hacia Estados Unidos, aunque su propietario reconoció que todavía no se conoce el puerto de destino.
Los medios estimaron que entre siete y trece petroleros rusos habían partido rumbo a territorio estadounidense. El acuerdo contemplaba suministros de diésel de entre 300,000 y un millón de toneladas mensuales antes de finalizar 2026, mientras que para 2027 establecía la posibilidad de alcanzar hasta tres millones de toneladas mensuales. El pacto tiene vigencia hasta abril de 2027 y ha generado fuertes críticas tanto entre demócratas como republicanos, además de cuestionamientos por parte de Ucrania y la Unión Europea.
Trump esperaba que el acuerdo energético con Rusia contribuyera a reducir los precios de los combustibles en Estados Unidos y ayudara a combatir la inflación, una de las principales preocupaciones de los votantes durante las elecciones. Sin embargo, el Kremlin evitó pronunciarse sobre posibles modificaciones del convenio y sostuvo que su vigencia no depende de los resultados electorales estadounidenses. La derrota republicana ha generado interrogantes sobre el futuro de la relación energética entre ambos países y las condiciones comerciales del suministro de diésel ruso.





