En un contexto donde la transformación digital avanza a pasos acelerados, la inclusión y la diversidad se posicionan como ejes fundamentales para un desarrollo sostenible. Inés Gamarsky, joven innovadora argentina, encarna este cambio al promover el acceso a la educación tecnológica para todos los sectores sociales.
Desde temprana edad, Gamarsky mostró una inclinación autodidacta por el mundo tecnológico, formándose a través de recursos digitales y bibliotecas, sin asistir a escuelas especializadas. Esta pasión la llevó a obtener una beca del Departamento de Estado de Estados Unidos. Le permitió asistir a cursos universitarios y programas de liderazgo en la Universidad de Virginia Tech, una experiencia que amplió su visión sobre la importancia de los equipos diversos y la colaboración internacional.
«Aplicar fue un miedo, porque no sabía qué me iban a pedir… pero dije, bueno, largo todo», recuerda Inés sobre su postulación al programa. Este paso fue crucial para fortalecer su compromiso con la inclusión en el ámbito tecnológico.
Al regresar a su país, Inés fundó STEMing Argentina, un proyecto comunitario que busca fomentar el interés en la tecnología, especialmente entre las mujeres jóvenes. A través de contenidos digitales y redes sociales, promueve el mensaje de que el conocimiento tecnológico puede ser una poderosa herramienta de empoderamiento. «La tecnología es una herramienta que, si la tenés, te abre la cabeza con un millón de posibilidades», sostiene Gamarsky.
El desafío que enfrenta no es menor. De acuerdo con la UNESCO, menos del 30% de los estudiantes en carreras STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) son mujeres. A su vez, un informe de McKinsey revela que las empresas con equipos diversos pueden superar en rendimiento hasta en un 35% a aquellas menos inclusivas.
Hace un llamado a la acción para que gobiernos, empresas e instituciones educativas trabajen en conjunto para democratizar el acceso a la tecnología. Su historia es un ejemplo del talento y la resiliencia que Argentina puede ofrecer en la era digital, demostrando que el liderazgo del futuro debe ser tan humano como innovador.





